En este momento, decido ser feliz. Por ello olvido mis dependencias, apegos, acondicionamientos y aquellas rutinas que me hacen daño o con las que ocasiono daños a otros.
Porque en este momento decido ser feliz, desecho mis trampas de perfección, de verdad, de seguridad y aquellas que me invento para huir de mi condición humana, por las que sufro o con las que ocasiono daños a otros.
Porque en este momento decido ser feliz, abandono aquellos cuentos del pasado sobre cómo debieron ser las cosas, sobre lo que pudo ser o cómo debieron ser conmigo. Abandono las interpretaciones de antiguos hechos que traen desdicha a mi presente o se la traen a otros.
Porque en este momento decido ser feliz, renuncio a intentar cambiar a otros, incluyendo a mis seres queridos, aunque crea que debo cambiarlos por su bien. Respetaré los sentimientos de quienes me rodeen, perdonaré sus errores, aceptaré sus singularidades y aquellas diferencias que los hacen ser lo que son, rechazando que ellas nublen mi escuchar.
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